El sector no debe impedir y sí liderar las innovaciones en movilidad urbana en la cuarta revolución industrial, dice Jurandir Fernandes, presidente de la UITP América Latina

El presidente de la Unión Internacional de Transportes Públicos – División América Latina (UITP/DAL), el ingeniero y profesor Jurandir Fernandes, describe lo que sucedió en la movilidad urbana con los avances de la cuarta revolución industrial y convoca al sector a liderar en vez de bloquear todo el proceso de innovación tan relevante que está en marcha.

Por Alexandre Asquini

El presidente de la Unión Internacional de Transportes Públicos – División América Latina (UITP/DAL), el ingeniero y profesor Jurandir Fernandes, hizo un análisis de la movilidad urbana latinoamericana cuando participó en mayo, en la Ciudad de México, en el 10ºCongreso de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM). Describió los aspectos principales de lo que ha sucedido en el segmento de movilidad urbana con los avances que trajo la cuarta revolución industrial y convocó al sector a liderar en vez de bloquear todo el proceso de innovación que se ha venido instalando.

En un principio, al referirse a declaraciones de especialistas y de dirigentes que lo antecedieron en aquella sesión del encuentro, dijo que el transporte público vive días difíciles debido a las crisis políticas y económicas que atraviesan los países de la región, y subrayó que la dificultad también deriva del impacto de las nuevas tecnologías que originaron la cuarta revolución industrial, que surgió a fines del siglo 20. “Esta revolución se caracteriza por los equipos móviles conectados a Internet, a la nube; por sensores cada vez más potentes y más baratos, por la inteligencia artificial y por la capacidad de aprendizaje de las máquinas. Estas son las características principales de la revolución que todos estamos viviendo”.

Luego afirmó que la revolución anterior (la revolución informacional surgida a mitad del siglo 20 con la llegada de la electrónica) ya se apoyaba en hardwares, softwares y redes que se volvieron más sofisticados, más integrados y se esparcieron por todos los rubros de las ciencias exactas, de las ciencias sociales y de las ciencias biológicas. Y dijo que, como resultado, en este movimiento hay un mundo nuevo, en el cual los sistemas físicos y virtuales interactúan y originan productos nuevos, tecnologías nuevas y negocios nuevos.  Los comportamientos sociales y personales cambian. Las relaciones laborales también, así como las formas de producción y de consumo. Y destacó que se eliminan los antiguos empleos y se crean otros a una escala nunca vista por la humanidad.

“América Latina, con 630 millones de habitantes, la segunda región más urbanizada del mundo, que posee 2 de las 5 mayores aglomeraciones del planeta (Ciudad de México y San Pablo) podrá sacar provecho de la cuarta revolución tecnológica al dar saltos de calidad en uno de los mayores desafíos de las grandes ciudades, que es la movilidad urbana”, enfatizó.

CÓMO APROVECHARLA ONDA

Jurandir Fernandes pregunta qué es lo que hay que hacer para aprovechar esta “onda 4.0” y pasa a presentar los puntos que construyen su respuesta. Dice que los costos relativos a la movilidad afectan las decisiones típicamente asociadas a los habitantes de las ciudades y cita como ejemplos la elección del lugar de residencia o del lugar de trabajo, e incluso decisiones sobre la compra de coches particulares. “Por lo tanto,necesitamos orientar desde ya nuestras ciudades para el transporte urbano”, afirma, al mismo tiempo que recomienda que las ciudades latinoamericanas se planifiquen de forma tal de considerar espacios para carriles de autobuses, sistemas sobre rieles, bicicletas, terminales y estaciones integradas a la ciudad, con áreas para los servicios públicos, para el comercio, instalaciones culturales, bancos y otros servicios financieros.

También señala que es necesario actuar inmediatamente, con la formulación de propuestas de cambios en los marcos reguladores, para adecuarlos a una realidad mucho más compleja, con nuevas tecnologías, nuevos actores, nuevos negocios y nuevos comportamientos de los ciudadanos.

Desbloquear obras de infraestructura. El dirigente de la UITP regional agregó: “Es necesario desbloquear todas las obras de infraestructura de América Latina – “obras que estén atrasadas o paradas, con prioridad para aquellas que aumentan la eficiencia del transporte público”. Es necesario hacer ciudades inteligentes, integrar el gobierno electrónico (e-government) a una plataforma digital única, con un proyecto de movilidad que tenga en cuenta la integración de todos los medios de transporte, motorizados o no motorizados”.

TENDENCIAS A CORTO PLAZO

Al señalar las tendencias a corto plazo, Jurandir Fernandes sostiene que las plataformas digitales ofrecerán transporte bajo demanda, de modo complementario al transporte público de capacidad media y alta, así la red será más eficiente y de más calidad para los pasajeros.

“Los transportes de capacidad media y alta serán prácticamente los mismos, la gran revolución se podrá realizar en la alimentación del sistema. El último trecho del viaje – ‘last mile’, como algunos lo llaman – se podrá hacer en vehículos menores, operados bajo demanda, en bicicletas o en coches compartidos, todos integrados en la misma plataforma digital”, comenta y agrega que la política tarifaria deberá ser flexible o podrá ser dinámica en función de la demanda, con el control del estado en el caso del transporte público, operar bajo concesión o de forma libre, en caso de sistemas competitivos, como aquellos que usan aplicaciones, por ejemplo.

“El sistema de pago deberá ser integrado y único entre los diferentes modales y podrá contemplar otros servicios ofrecidos por la ciudad inteligente: pago de estacionamiento, alquiler de bicicletas y coches, entre otros servicios. Las informaciones, avisos y alertas a los pasajeros estarán en línea, en las aplicaciones descargadas por los pasajeros en sus teléfonos inteligentes”.

Entre las posibilidades abiertas por el uso de los teléfonos inteligentes – una gran inversión que ha hecho la sociedad – destaca que será posible ahorrar bastantes recursos públicos, de una manera quehace algunos años no sería posible.  “Los teléfonos inteligentes dispensan la instalación de paneles en cada parada. Los paneles con los horarios de salidas existirán solamente en las terminales y en las estaciones. Ahorraremos muchos recursos de inversión y costos, sobre todo para el mantenimiento de paneles que a menudo presentan defectos o sufren con el vandalismo. Hoy, definitivamente no tenemos que hacer lo que hizo Francia, que puso paneles en cada parada porque en aquel momento no había teléfonos inteligentes”.

Nuevas recetas Según Jurandir Fernandes, la digitalización traerá nuevas fuentes de ingreso a las empresas del sector. “La publicidad digital dinámica, la prestación de servicios complejos, la captura de valor de la base de datos, son algunos de los ejemplos. Podrán originarse ingresos a través de acciones asociadas con plataformas de compartimiento de coches o de bicicletas, paquetes de turismo y cultura, además de convenciones y exposiciones combinadas con los servicios de transporte público. Las plataformas permitirán estos acuerdos comerciales de forma más fácil”.

El dirigente de la UITP – División América Latina resaltó también que a mediano plazo habrá automatización, digitalización y electrificación que implicarán una reducción de costos de funcionamiento y de mantenimiento. Sin embargó, destacó que se necesitarán incentivos gubernamentales para las primeras inversiones en estas áreas.

EL SECTOR DEBERÁ LUCHAR POR SU ESPACIO

Para terminar su raciocinio, Jurandir Fernandes dice que está seguro de que la movilidad ofrecida como un servicio integrado fortalecerá el papel social del transporte público, sin afectar el equilibrio económico del sector. “Las innovaciones que están en marcha, así como su importancia en un mundo en urbanización creciente, colocaron a la movilidad urbana en las pautas de los gobernantes, del público, del mercado industrial y de servicios. En consecuencia, este tema está en los medios de comunicación. ¡Todos los días! En este escenario, el sector necesita demostrar que es consciente de su importancia, que es consciente de su responsabilidad, que es consciente de su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. El sector deberá liderar este proceso de innovación. Repito: deberemos liderar este proceso de innovación. ¡En vez de impedirlo!

Según el dirigente, los cambios afectan a toda la cadena de producción de transporte público: recursos humanos, vehículos, equipos, edificios, los procedimientos de procesos, desde la operación hasta la gobernanza de las empresas.

Agrega que los nuevos actores surgirán en el mercado de MaaS (Movilidad como Servicio), como viene ocurriendo con plataformas como Uber, Cabify, Lift, Didi, 99 y otras. “Las grandes fabricantes de automóviles y de autobuses planean vender los servicios, no solo el vehículo. Ford, Volvo, GM, Mercedes-Benz, Volkswagen, Renault, Nissan, Toyota, Hyundai, Fiat-Chrysler y BMW, además de la audaz Tesla, están trabajando en planes que siguen esa línea, al lado de gigantes de la era digital como Google, Intel, Amazon y Baidu. Este nuevo mercado, con estos nuevos players, ofrecerá grandes oportunidades y al mismo tiempo grandes retos a los operadores actuales de transporte público. Se necesitarán muchas inversiones que aseguren la calidad de los sistemas de telecomunicaciones, que es un problema del gobierno y debemos presionarlo para que actúe con rigor en este tema. No caben dudas de que tendremos que luchar para que los gobiernos hagan estas inversiones. La alta velocidad de conexión y la cobertura total del territorio son condiciones necesarias para que podamos tener ciudades inteligentes”.

Jurandir Fernandes también menciona que se necesitará calificar los recursos humanos y mejorar la educación, desde la enseñanza básica hasta las universidades. “Urge la necesidad de actualizar los recursos humanos técnicos orientados a nuestro sector”.

Un gran reto para las ciudades será considerar los problemas desde la concepción de los aglomerados urbanos y no circunscribirse solamente a localidades.

Este conflicto se hace más relevante a medida que se trata de centralizar el manejo de informaciones y opciones de transporte en una única plataforma. La falta de coordinación y de reglamentaciones entre las diferentes esferas del gobierno involucradas puede ser un freno importante al desarrollo de ciudades inteligentes con movilidad integrada.

Por fin, desde el punto de vista de Jurandir Fernandes, otro desafío enorme es el de agilizar las decisiones que dependen del poder público (generalmente atrasado y en gran parte incompetente). “Debemos centrarnos en metas bien definidas. ¿Qué es lo que queremos para nuestras ciudades, para nuestro país? Basta de diagnósticos sobre diagnósticos. Es necesario terminar lo que se está haciendo y empezar ya lo impostergable”, dijo y concluyó: “La discontinuidad de gobiernos y el corto espacio de tiempo entre las elecciones fomenta la falta de compromiso de las autoridades que en gran parte ocupan cargos como un trampolín y no para servir a su ciudad o a su país”.

 

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