Riesgo de crisis

La crisis del transporte público afecta principalmente a la población.
Foto: Leonardo Contursi/Câmara Municipal de Porto Alegre, Brasil.

Sin ayuda de emergencia aprobada por el Congreso y vetada por el Ejecutivo, las entidades nacionales brasileñas dicen que el sector del transporte público de pasajeros comenzará el 2021 en crisis.

El sector del transporte público de pasajeros en Brasil comenzará 2021 en crisis. La declaración está contenida en una nota conjunta difundida por la Asociación Nacional de Transportistas de Pasajeros sobre Rieles (ANPTrilhos), que agrupa a las empresas que operan el transporte urbano y metropolitano de personas sobre raíles, y la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Urbano (NTU), que agrupa empresas de transporte público de autobuses en las áreas urbana y metropolitana.

En la segunda semana de diciembre de 2020, el presidente de la República, Jair Bolsonaro, vetó por completo el proyecto de ley 3364/2020, que destinaría R$ 4 mil millones (USD 790 millones) como ayuda de emergencia al sector.

La decisión fue sorprendente, porque el gobierno brasileño negoció el otorgamiento de estos recursos por más de seis meses; era un proyecto de ley que podría llamarse consensual. El monto corresponde a una pequeña parte del déficit del sector con la pandemia.

MAYOR CRISIS

El documento afirma que el sector del transporte público en Brasil atraviesa su mayor crisis debido a los impactos de la pandemia provocada por Covid-19. “Desde marzo, el transporte de pasajeros sobre rieles y autobuses públicos urbanos acumulan un déficit de R $ 16,3 mil millones (USD 3,158 mil millones), de los cuales R ﹩ 7,5 mil millones (USD 1,453 mil millones) sólo en relación a la recaudación de ingresos del sector ferroviario y R ﹩ 8,8 mil millones (USD 1,705 mil millones) relacionados con el desequilibrio entre costos e ingresos del transporte público en autobús. Más de nueve meses después del inicio de las restricciones relacionadas con la pandemia, los operadores de trenes y autobuses transportan, en promedio, el 60% de los pasajeros, lo que demuestra la lenta recuperación del sector. Además, el país llega en diciembre con el creciente número de contagios, que agravarán aún más la situación y, en consecuencia, la crisis del transportador a lo largo de 2021”.

En el texto, las dos organizaciones nacionales advierten que la falta de recursos para el sector afectará a millones de brasileños que solo utilizan el transporte público como medio de transporte. Y recuerdan que los servicios de transporte público en autobús urbano atendían, antes de la pandemia, a unos 40 millones de personas diariamente, y los servicios de metro-ferrocarril a más de 12 millones.

DECLARACIONES DE LOS PRESIDENTES

Como parte de la nota, hay declaraciones de los presidentes de las dos entidades, destacando aspectos de la crisis que tiende a profundizarse.

 El presidente de ANPTrilhos, Joubert Flores, dijo: “Incluso ante la crisis y la falta de recursos, los operadores de metro, trenes urbanos y VLT no midieron los esfuerzos para mantener el servicio a la población, haciendo todos los ajustes posibles para garantizar el mantenimiento”. Sin embargo, con el alargamiento de la crisis, que no tiene perspectivas de culminación, el sector no está siendo capaz de soportar los graves impactos y vio en la Ley de Emergencias del Transporte Público una forma de garantizar el pleno funcionamiento de los sistemas durante más hora”.

Al señalar que en el sistema de transporte público en autobús la situación no es diferente, el presidente ejecutivo de la NTU, Otávio Cunha, afirma que el gobierno federal necesita señalar una solución a la crítica situación en la que se encuentra el transporte público, especialmente en el momento en que Los casos de Covid-19 vuelven a aumentar en Brasil. “La ocasión exige una creciente oferta de servicios de transporte público para minimizar el riesgo de contagio, lo que solo aumenta el desequilibrio económico y financiero de las empresas. La asistencia del gobierno federal es absolutamente necesaria y debe hacerse posible con extrema urgencia”.

EMPLEOS AMENAZADOS

Las entidades refuerzan que el sector del transporte comenzará el próximo año fuertemente impactado por la crisis y hay una gran preocupación con este segmento, que es fundamental para la población y no ha tenido ningún tipo de apoyo de emergencia, ni del gobierno federal ni estatal.

Las empresas colectivas de autobuses reportan 405 mil empleos directos y alrededor de 1,2 millones de empleos indirectos, mientras que las empresas de metro ferroviario representan más de 42 mil empleos directos y más de 120 mil indirectos. Y dicen que estos trabajos están en riesgo, así como la recaudación de impuestos.

LLAMAMIENTO

El documento concluye con un llamamiento: “Teniendo en cuenta que el transporte público es un servicio esencial garantizado en la Constitución Federal y también utilizado principalmente en la ruta a domicilio-trabajo, ANPTrilhos y NTU hacen un llamado al gobierno federal para ayudar al sector ser reevaluado e implementado con el objetivo primordial de mantener el servicio a la población y los empleos en el sector. Las entidades sectoriales están dispuestas a hacer todo lo posible para que los sistemas de atención a la población no paralicen su funcionamiento”.

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