Transporte sostenible, trabajo precario

A pesar de los innegables logros ambientales, debido a la reducción de las emisiones de contaminantes, los entregadores que utilizan bicicletas para hacer las entregas por aplicaciones, están sometidos a condiciones laborales precarias.

MÁRCIA PINNA RASPANTI

En los últimos dos años, San Pablo ha visto surgir un nuevo actor que circula por sus calles y por sus avenidas: el entregador ciclista de aplicaciones, que trajo cambios tanto en el escenario de entregas por motocicletas (ya consolidadas en la ciudad), como en el uso de la bicicleta. Para conocer mejor el perfil de estos trabajadores que adhirieron a esta actividad, la Alianza Bike (Asociación Brasileña del Sector de Bicicletas) realizó la “Investigación del Perfil de los Entregadores de Aplicaciones”.

El estudio es el primer análisis cuantitativo con rigor metodológico realizado sobre este tema en San Pablo, en el contexto actual. Esta investigación exploratoria apunta, principalmente, a aclarar algunos puntos de esta coyuntura, muestra un poco de la rutina de los entregadores y sus relaciones con la bicicleta, condiciones de trabajo e ingresos. La investigación «Perfil de los Entregadores de Aplicaciones» se realizó entre el 20 y el 30 de junio de 2019. El abordaje de los entregadores se hizo en la calle, en seis barrios de la ciudad – Tatuapé, Santana, Itaim Paulista, Pinheiros, Paulista y República/Santa Cecília. Se realizaron 270 entrevistas.

Para tener una idea de cómo está aumentando esta actividad, en la ciclovía de la Avenida Brigadeiro Faria Lima (eje ciclovial de mayor uso en todo el país), donde la Alianza Bike hace un conteo sistemático, los ciclistas con bolsos térmicos eran 2% de los 4840 ciclistas contados en 2018 y pasaron a ser el 7% de los 6377 en 2019. En números absolutos, de 73 en 2018 a 467 en 2019, un aumento de 5,4 veces en un año.

Antes de realizar las entregas por aplicaciones, el 51% ya usaba la bicicleta para ir a trabajar o estudiar, es decir, la mitad de ellos ya era ciclista. De estos, el 74% usa la bicicleta hace más de cinco años. El 65% usa sólo la bicicleta para ir hasta la región donde hace entregas; el 14% usa la bicicleta en combinación con otros medios de transporte; el 21% usa otras formas de transporte, principalmente autobuses, para llegar al trabajo. La bicicleta, la mayoría de las veces, se deja en los espacios para bicicletas del sistema de transporte colectivo (metro, CPTM y terminales de ómnibus).

Entrevistaron 38 ciclistas que estaban usando bicicletas compartidas en el momento del uso o esperando un llamado al lado de las estaciones del sistema Itaú. En respuesta múltiple sobre las motivaciones para usar la bicicleta compartida, el motivo principal fue el costo más bajo en comparación con “comprar y mantener una bicicleta propia” (21 de 67 menciones), seguido de la falta de dinero para tener la bicicleta propia (18 de 67 menciones).

Entre el total de los entrevistados, el 37% hace entregas hace menos de tres meses, el 28% entre tres y seis meses, el 22% entre seis meses y un año, el 11% entre uno y dos años y el 2% hace más de dos años. Es decir, el 65% hace entregas hasta hace más de seis meses, y entre ellos el 57% trabaja todos los días (de lunes a domingo). El promedio de horas a disposición de la aplicación es de nueve horas y 24 minutos por día, de los cuales: el 25% trabaja hasta ocho horas, el 50% trabaja hasta diez horas y el 75% trabaja hasta doce horas. Al hacer entregas, el 30% pedalea más de 50 kilómetros por día. El motivo principal para empezar a realizar entregas por aplicaciones fue que “estaba desempleado” (59%), seguido por “me gusta andar en bicicleta” (14%) y “es un trabajo para hacer en horas libres” (11%). En promedio, los ciclistas entregadores hacen nueve entregas por día. Y en promedio, ganan R$ 936,00 por mes. Según la investigación, el entregador ciclista de aplicaciones típico trabaja todos los días de la semana, de nueve a diez horas por día, y obtiene una ganancia mensual de R$ 992 (USD 245).

Para el 31%, la ventaja principal de hacer entregas por aplicaciones es “empleo rápido, sin proceso selectivo”, seguida de “flexibilidad de horario” (30%). En respuesta múltiple, el “tiempo perdido entre las llamadas” (31%, 166 de 532 menciones) es el problema más señalado, seguido del “miedo a ser asaltado” (20%, 109 de 532 menciones), “distancia entre el lugar de residencia y el trabajo” (18%, 97 de 532 menciones), “miedo de ser confundido con un ladrón” (18%, 94 de 532 menciones). Cuando se les preguntó sobre opciones que harían la diferencia, “lugar de apoyo con agua, baño, enchufes, escritorio” (35%, 188 de 534 menciones), empatado con “seguro por incapacidad temporal” (35%, 187 de 534 menciones), seguido de “seguro para bicicleta” (19%, 101 de 534 menciones).

Con relación a los problemas enfrentados en el día a día, al unísono, el 40% dice que el problema principal es la falta de seguridad en el tránsito, seguido de la falta de infraestructura adecuada (30%), falta de seguridad pública (19%) y la falta de señalización (4%).

La opción de anotar otros motivos resultó bastante interesante. Los entregadores sacaron a colación problemas bastante concretos, como cansancio, prejuicios, vidrios en la calle, subidas, inseguridad si la bicicleta se rompe, no poder entrar al metro con la bicicleta antes. Son problemas inherentes a la actividad que ejercen en bicicleta, problemas reales por decirlo de alguna forma, mientras que la cuestión planificada, a semejanza de la investigación Perfil del Ciclista (LABMOB/Transporte Activo), trataría de temas en el ámbito de las políticas públicas, menos palpables en el día a día.

CONCLUSIONES

De acuerdo con la evaluación de Alianza Bike, los datos muestran que la actividad de los entregadores ciclistas de aplicaciones se caracteriza por jornadas largas de trabajo en la calle, todos los días de la semana, con una ganancia mensual por debajo del salario mínimo vigente. Los entregadores son hombres jóvenes (en su mayoría, negros) y que viven en las periferias de la ciudad de San Pablo. La mitad ya era ciclista, mientras que la otra mitad decidió usar la bicicleta como instrumento de trabajo sin haberla utilizado antes como medio de transporte.

Los desplazamientos diarios pedaleando, tanto para ir a la región de trabajo, a partir de su casa, como durante las entregas, señalan un alto esfuerzo físico por parte de los entregadores. A pesar de esto, el cansancio fue poco mencionado espontáneamente como un problema enfrentado, tal vez porque los entregadores son jóvenes y están parados bastante tiempo entre cada llamada. 

Para futuras investigaciones, la entidad cree que sería interesante verificar la rotación del personal en la actividad, pues “se detectó que crece la entrada de entregadores nuevos, pero no se sabe por cuánto tiempo es posible que aguanten jornadas largas de trabajo, todos los días de la semana, con la remuneración que obtienen actualmente”. Según la entidad, los beneficios directos e indirectos de la ciclologística para las ciudades deberían convertirla en un aspecto prioritario de las políticas públicas. “Apenas los 40 kilómetros recorridos por un ciclista entregador de aplicaciones, en el caso de que se hagan en motocicleta, emitirían 2,75 Kg de CO² por día, calculando sólo los viajes realizados para entregas. O sea, una tonelada CO² por año se deja de emitir por cada ciclista entregador, lo que representa una compensación de ocho árboles por año”.

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